La educación es el valor más importante que tiene un País para planificar y desarrollar plenamente todos los proyectos de la sociedad. La educación es responsabilidad de todos los sectores y no está limitada al sistema de educación formal. Comienza en la familia e incluye todas las áreas del quehacer de una persona. La política pública sobre la educación debe consensuarse y debe sostenerse en el tiempo que sea necesario y debe sostenerse el tiempo que sea necesario y no debe estar atada a los tiempos de administración de un partido político o secretario/a particular. El sistema de educación público necesita despolitización, que quiere decir ante todo, que se despartidice para que las decisiones y los procesos en el sistema no estén condicionados o controlados por los partidos políticos de turno. La descentralización del sistema educativo debe incidir en todos sus niveles y se debe medir y decidir de acuerdo a las necesidades del país, la región y la localidad. El criterio medular ha de ser la agilidad y eficiencia de los servicios a estudiantes, maestros y maestras. La educación debe estar centrada en el educando o educanda y desde ese enfoque se deben evaluar los servicios. (Rendición de Cuentas, 2011)
